Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) - Psicóloga en Vecindario
Psicóloga María Jesús Suárez Duque
Atención psicológica en Vecindario y online
Psicóloga infantil, adolescentes, adultos y mayores
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Psicóloga para TOC en Vecindario
Tratamiento psicológico del TOC, obsesiones y pensamientos intrusivos en Vecindario
Vivir con TOC no significa necesariamente pasar el día lavándose las manos, comprobando puertas o colocando objetos.
A veces nadie percibe lo que está ocurriendo.
Por fuera, la persona continúa trabajando, estudiando, relacionándose o realizando sus actividades cotidianas. Por dentro, puede llevar horas intentando resolver una duda, controlar un pensamiento, comprobar un recuerdo o averiguar por qué ha pensado algo que no quería pensar.
“¿Por qué pienso esto si no quiero hacerlo?”
“¿Y si significa algo sobre mí?”
“Sé que probablemente no ha ocurrido, pero necesito estar completamente seguro.”
“No consigo dejar de darle vueltas.”
“Cada vez que creo que he resuelto la duda, vuelve otra vez.”
Como Psicóloga General Sanitaria en Vecindario, trabajo con niños, adolescentes y adultos que presentan TOC, obsesiones, pensamientos intrusivos, compulsiones, rituales mentales y otras manifestaciones del trastorno obsesivo-compulsivo.
La intervención comienza comprendiendo qué está ocurriendo en tu caso concreto y qué mecanismos están haciendo que las obsesiones y la necesidad de conseguir certeza se mantengan.
¿Cómo puedo saber si lo que me ocurre puede estar relacionado con el TOC?
El TOC puede manifestarse de formas muy diferentes.
Una de sus características principales es la aparición de obsesiones: pensamientos, imágenes, impulsos o dudas que aparecen repetidamente y de manera involuntaria y que pueden provocar ansiedad, miedo, culpa, vergüenza o una intensa incertidumbre.
La persona no quiere tener esos pensamientos y, muchas veces, sabe que son exagerados, poco probables o incluso absurdos.
Pero saberlo racionalmente no siempre consigue detenerlos.
Ante el malestar aparece entonces la necesidad de hacer algo para sentirse mejor: comprobar, preguntar, evitar, repetir, limpiar, ordenar, analizar o intentar conseguir seguridad.
Son las compulsiones.
El problema es que el alivio suele durar poco.
Después vuelve la duda y comienza de nuevo el mismo proceso.
Cuando el TOC no se parece al TOC que conocemos
Muchas personas tardan en pedir ayuda porque su problema no se parece a la imagen habitual que tienen del TOC.
No tienen que lavarse las manos veinte veces.
No colocan todos los objetos perfectamente.
No comprueban continuamente si han cerrado la puerta.
Sin embargo, comprueban dentro de su cabeza.
Pueden repasar una conversación una y otra vez para asegurarse de no haber dicho algo inapropiado.
Pueden reconstruir un recuerdo intentando comprobar exactamente qué ocurrió.
Pueden analizar continuamente si quieren realmente a su pareja.
Pueden preguntarse durante horas por qué apareció determinado pensamiento.
Pueden necesitar comprobar qué sienten cuando miran a una persona.
Pueden buscar información repetidamente en Internet intentando encontrar una respuesta definitiva.
O pueden pedir tranquilidad a familiares o personas cercanas:
“¿Tú crees que podría hacer algo así?”
“¿Seguro que no ocurrió?”
“¿Crees que esto es normal?”
“¿Estás seguro de que no significa nada?”
La respuesta tranquiliza durante unos minutos o unas horas.
Después aparece otra vez el “¿y si…?”.
TOC con obsesiones y compulsiones mentales
Existen compulsiones que los demás pueden observar y otras que suceden fundamentalmente dentro de la mente.
Entre las compulsiones mentales pueden aparecer:
- repasar recuerdos;
- analizar pensamientos;
- comprobar sentimientos o sensaciones;
- reconstruir acontecimientos;
- buscar mentalmente pruebas;
- neutralizar un pensamiento con otro;
- repetir determinadas palabras o frases;
- contar;
- rezar mentalmente con finalidad compulsiva;
- intentar asegurarse de que algo no ocurrió;
- buscar constantemente una explicación;
- intentar conseguir certeza absoluta.
Esto puede hacer que la persona piense que no tiene TOC porque “no realiza rituales”.
Sin embargo, un ritual mental también puede formar parte del funcionamiento obsesivo-compulsivo.
¿Qué se conoce como TOC puro?
La expresión “TOC puro” o “Pure O” se utiliza popularmente para referirse a personas que experimentan principalmente obsesiones sin compulsiones externas evidentes.
No constituye un trastorno diferente ni una categoría diagnóstica independiente.
En muchos de estos casos, al explorar detenidamente qué hace la persona cuando aparece la obsesión, pueden encontrarse rituales mentales, rumiación, evitación, comprobaciones internas, búsqueda de seguridad o intentos de neutralización.
Por eso es posible tener síntomas obsesivo-compulsivos sin presentar los rituales externos que tradicionalmente se asocian al TOC.
Pensamientos intrusivos que producen miedo, culpa o vergüenza
Algunas obsesiones resultan especialmente difíciles de contar.
La persona puede experimentar pensamientos o imágenes relacionados con hacer daño, perder el control, sexualidad, moralidad, religión, enfermedad, relaciones personales o acontecimientos del pasado.
Y puede preguntarse:
“Si he pensado esto, ¿significa que quiero hacerlo?”
La aparición involuntaria de un pensamiento no equivale por sí misma a un deseo, una intención o una conducta.
En algunas manifestaciones del TOC ocurre precisamente lo contrario: el pensamiento genera tanto sufrimiento porque entra en conflicto con los valores, deseos o forma de ser de la persona.
Entonces puede comenzar un intento constante de demostrar que ese pensamiento “no significa nada”.
Pero cuanto mayor es la necesidad de demostrarlo con absoluta certeza, mayor importancia puede terminar adquiriendo el pensamiento.
Manifestaciones del TOC que trabajo en consulta
El TOC no se define únicamente por el contenido de las obsesiones. No obstante, conocer sus diferentes manifestaciones puede ayudar a reconocer un problema que hasta entonces había pasado inadvertido.
TOC de contaminación y limpieza
Puede existir miedo intenso a gérmenes, enfermedades, sustancias, suciedad o contaminación.
La persona puede desarrollar conductas de lavado, limpieza, evitación o necesidad de descontaminar determinados objetos.
TOC de comprobación
Aparece la necesidad de comprobar repetidamente si una puerta está cerrada, un aparato está apagado, un mensaje se ha enviado correctamente o determinada acción se ha realizado bien.
La comprobación también puede ser mental: intentar recordar exactamente qué se hizo para asegurarse de no haber cometido un error.
TOC relacionado con daño y responsabilidad
La persona puede experimentar un miedo intenso a provocar accidentalmente un daño o ser responsable de que ocurra algo negativo.
Esto puede llevarla a comprobar, evitar determinadas situaciones o asumir una responsabilidad desproporcionada sobre acontecimientos que difícilmente puede controlar.
TOC de orden, simetría o sensación de que algo debe estar “bien”
Puede existir necesidad de ordenar, repetir o colocar determinados elementos hasta experimentar una sensación de exactitud o de que finalmente están como “deben estar”.
Obsesiones agresivas
Pueden aparecer imágenes, pensamientos o impulsos involuntarios relacionados con hacer daño a uno mismo o a otras personas.
El propio contenido de la obsesión puede generar un gran miedo y llevar a evitar personas, objetos o determinadas situaciones.
Obsesiones sexuales
Determinados pensamientos o imágenes sexuales involuntarios pueden provocar miedo, culpa o vergüenza y desencadenar comprobaciones constantes sobre lo que la persona siente, desea o piensa.
TOC moral o religioso
La persona puede quedar atrapada en dudas sobre si ha actuado correctamente, si ha cometido una falta o si determinado pensamiento dice algo sobre su moralidad.
TOC de pareja
Puede aparecer una necesidad constante de saber con certeza si se quiere suficientemente a la pareja, si la relación es correcta, si se ha elegido a la persona adecuada o si determinados sentimientos significan que la relación debería terminar.
Obsesiones sobre acontecimientos pasados
Algunas personas revisan repetidamente sus recuerdos intentando averiguar si hicieron algo incorrecto, si ocurrió realmente determinado acontecimiento o si podrían haber cometido una acción que ahora no recuerdan con claridad.
¿Por qué las obsesiones vuelven aunque intente razonarlas?
Es frecuente intentar combatir una obsesión utilizando la lógica.
“Esto es absurdo.”
“Sé que no va a ocurrir.”
“Ya lo he comprobado.”
“No tengo motivos para pensar esto.”
Y durante un tiempo puede funcionar.
El problema aparece cuando la persona necesita volver a demostrárselo cada vez que surge una nueva duda.
Puede establecerse entonces un círculo:
Obsesión o duda → ansiedad → necesidad de conseguir certeza → compulsión o comprobación → alivio temporal → nueva duda.
La persona termina dedicando cada vez más energía a intentar resolver las obsesiones.
Por eso, el objetivo del tratamiento no es proporcionar continuamente respuestas tranquilizadoras a cada nueva duda, sino trabajar sobre el mecanismo que hace necesario resolverla una y otra vez.
Tratamiento del TOC en Vecindario
El tratamiento comienza con una evaluación psicológica individualizada.
Durante las primeras sesiones es importante conocer qué pensamientos o situaciones desencadenan el malestar, qué hace la persona cuando aparecen, qué conductas evita, qué compulsiones realiza y qué consecuencias está teniendo el problema en su vida cotidiana.
No todas las personas presentan las mismas obsesiones ni las mismas compulsiones.
Por eso, el tratamiento se adapta al funcionamiento concreto de cada caso.
Cuando las compulsiones son principalmente mentales, también es necesario aprender a reconocer y trabajar las comprobaciones internas, rituales mentales y estrategias de neutralización.
El objetivo terapéutico no consiste en eliminar cualquier pensamiento extraño o desagradable.
Se trata de que la aparición de un pensamiento deje de obligarte a comprobar, analizar, evitar o buscar certeza continuamente.
Psicóloga para TOC infantil en Vecindario
El TOC puede aparecer también durante la infancia.
En los niños puede manifestarse mediante necesidad de repetir determinadas acciones, ordenar, comprobar, lavarse, preguntar continuamente, evitar situaciones o realizar conductas hasta conseguir que algo se sienta “bien”.
Pero también pueden existir obsesiones que permanecen ocultas.
Algunos niños no cuentan determinados pensamientos porque les producen miedo o vergüenza o porque creen que tenerlos significa que realmente desean aquello que están pensando.
En estos casos resulta especialmente importante realizar una evaluación adaptada a la edad del menor.
Cuando es adecuado, el trabajo puede incluir también a los padres o cuidadores, especialmente para identificar situaciones en las que la familia puede estar participando involuntariamente en las comprobaciones o rituales del niño.
TOC en adolescentes
Durante la adolescencia, determinadas obsesiones pueden confundirse inicialmente con inseguridades, preocupaciones o dudas propias de esta etapa.
La diferencia está, entre otros aspectos que deben evaluarse, en la intensidad, repetición, malestar e interferencia que producen y en la necesidad de realizar conductas o procesos mentales para aliviar la ansiedad.
El adolescente puede ocultar durante mucho tiempo sus pensamientos por miedo a ser juzgado.
Por eso es especialmente importante disponer de un espacio profesional en el que pueda explicar lo que le ocurre sin sentirse definido por el contenido de sus pensamientos.
TOC en adultos
En los adultos, el TOC puede afectar al trabajo, los estudios, las relaciones familiares, la pareja, el descanso y las actividades cotidianas.
Algunas personas llegan a consulta después de años intentando encontrar una explicación a lo que les ocurre.
Otras saben que sus preocupaciones son excesivas, pero no consiguen detener las comprobaciones.
Y otras nunca habían pensado que pudieran tener un problema obsesivo porque todas sus compulsiones ocurrían mentalmente.
No necesitas identificar previamente qué tipo de TOC tienes para solicitar ayuda.
La evaluación psicológica sirve precisamente para comprender qué está ocurriendo y valorar la intervención adecuada.
¿Cuándo puede ser conveniente consultar?
Puede ser recomendable solicitar una valoración cuando los pensamientos, dudas, rituales o comprobaciones empiezan a ocupar una cantidad importante de tiempo, generan un malestar significativo o interfieren en la vida cotidiana.
También cuando empiezas a evitar situaciones por miedo a que aparezca una obsesión; necesitas continuamente que otras personas te tranquilicen; realizas comprobaciones que sabes que probablemente no son necesarias pero te resulta muy difícil detenerlas; o pasas demasiado tiempo dentro de tu cabeza intentando encontrar una certeza que nunca termina de llegar.
No es necesario esperar a que el problema sea extremo para pedir ayuda.
Psicóloga General Sanitaria en Vecindario
Soy María Jesús Suárez Duque, Psicóloga General Sanitaria, y atiendo en Vecindario a niños, adolescentes y adultos.
Trabajo desde una perspectiva psicológica integrativa, adaptando la evaluación y la intervención a las características y necesidades de cada persona.
En los problemas obsesivo-compulsivos resulta especialmente importante comprender no solo qué piensa la persona, sino qué significado atribuye a esos pensamientos, cómo intenta controlarlos y qué conductas visibles o mentales están contribuyendo a mantener el problema.
Preguntas frecuentes sobre TOC y tratamiento psicológico en Vecindario
¿Puedo tener TOC aunque no me lave las manos ni compruebe puertas?
Sí. Estas son solamente algunas manifestaciones posibles. Existen personas cuyas principales compulsiones consisten en analizar, comprobar recuerdos, neutralizar pensamientos o buscar mentalmente certeza.
¿El TOC puro es realmente TOC?
La expresión “TOC puro” se utiliza para describir popularmente presentaciones en las que predominan las obsesiones y no existen compulsiones externas evidentes. No es un diagnóstico independiente y pueden existir compulsiones o rituales mentales que inicialmente pasan inadvertidos.
¿Los pensamientos intrusivos significan que quiero hacer aquello que pienso?
Un pensamiento involuntario no constituye por sí mismo una intención ni un deseo. Para valorar clínicamente lo que está ocurriendo es necesario analizar el pensamiento dentro del contexto general de la persona y del funcionamiento del problema.
¿Atiendes TOC infantil en Vecindario?
Sí. Trabajo con niños, adolescentes y adultos, adaptando la evaluación y la intervención a la edad y características de cada persona.
¿Es necesario tener un diagnóstico de TOC antes de pedir cita?
No. Puedes solicitar una valoración aunque no sepas si lo que experimentas corresponde a un TOC. La evaluación permite estudiar los síntomas, su funcionamiento y las necesidades de intervención.
Solicita cita con psicóloga en Vecindario
Si las obsesiones, pensamientos intrusivos, dudas o comprobaciones están interfiriendo en tu vida, puedes solicitar una primera consulta psicológica en Vecindario, Gran Canaria.
No necesitas llegar a consulta sabiendo exactamente qué te ocurre.
En las primeras sesiones podremos evaluar el problema, comprender qué mecanismos pueden estar manteniéndolo y valorar el tratamiento psicológico adecuado para tu situación.
María Jesús Suárez Duque
Psicóloga General Sanitaria
Atención psicológica en Vecindario para niños, adolescentes y adultos.
TRASTORNO OBSESIVO-COMPULSIVO
Criterios diagnósticos (DSM-V)
A. Presencia de obsesiones, compulsiones o ambas:
Las obsesiones se definen por (1) y (2):
1. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan, en algún momento durante el trastorno, como intrusas o no deseadas, y que en la mayoría de los sujetos causan ansiedad o malestar importante.
2. El sujeto intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o neutralizarlos con algún otro pensamiento o acto (es decir, realizando una compulsión).
Las compulsiones se definen por (1) y (2):
1. Comportamientos (p.ej., lavarse las manos, ordenar, comprobar las cosas) o actos mentales (p.ej., rezar, contar, repetir palabras en silencio) repetitivos que el sujeto realiza como respuesta a una obsesión o de acuerdo a unas reglas que ha de aplicar de manera rígida.
2. El objetivo de los comportamientos o actos mentales es prevenir o disminuir la ansiedad o el malestar, o evitar algún suceso o situación temida; sin embargo, estos comportamientos o actos mentales no están conectados de una manera realista con los destinados a neutralizar o prevenir, o bien resultan claramente excesivos.
B. Las obsesiones o compulsiones requieren mucho tiempo (p.ej., ocupan más de una hora diaria) o causan malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
C. Los síntomas obsesivo-compulsivos no se pueden atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p.ej., una droga, un medicamento) o a otra afección médica.
D. La alteración no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental. Por ejemplo:
-
· Preocupaciones excesivas, como en el TAG
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· Preocupación por el aspecto, como en el trastorno dismórfico corporal
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· Dificultad para deshacerse o renunciar a sus posiciones, como en el trastorno de acumulación
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· Arrancarse el pelo, como en el trastorno de tricotolomía
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· Rascarse la piel, como en el trastorno de movimientos estereotipados
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· Comportamiento alimentario ritualizado, como en los trastornos de conducta alimentaria
-
· Problemas con sustancias o con el juego, como en los trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos
-
· Preocupaciones por padecer una enfermedad, como en el trastorno de ansiedad por enfermedad
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· Impulsos o fantasías sexuales, como en los trastornos parafílicos
-
· Impulsos, como en los trastornos disruptivos, del control de impulsos y de la conducta
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· Rumiaciones de culpa, como en el trastorno de depresión mayor
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· Inserción de pensamientos o delirios, como en la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos
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· Patrones de comportamiento repetitivo, como en los trastornos del espectro autista.
Especificar si:
- Con introspección buena o aceptable: El sujeto reconoce que las creencias del TOC son claramente o probablemente no ciertas, o que pueden ser ciertas o no.
- Con poca introspección: El sujeto piensa que las creencias del TOC con probablemente ciertas.
- Con ausencia de introspección/con creencias delirantes: El sujeto está completamente convencido de que las creencias del TOC son ciertas.
Especificar si:
El sujeto tiene una historia reciente o antigua de un trastorno de tics.
Especificadores
Muchas personas con TOC tienen creencias disfuncionales. Estas creencias son:
a) Un sentido exagerado de la responsabilidad
b) La tendencia a sobreestimar las amenazas
c) El perfeccionismo
d) La intolerancia a la incertidumbre
e) Otorgar excesiva importancia a los pensamientos (p.ej., la creencia de que tener un pensamiento prohibido es tan malo como el realizarlo)
f) La necesidad de controlar los pensamientos
Los individuos con TOC varían en el grado de conocimiento que tienen sobre la exactitud de las creencias que subyacen a los síntomas obsesivo-compulsivos. Muchas personas tienen una comprensión buena o razonable de las creencias. Algunos tienen poca conciencia de las mismas y unos pocos tienen una conciencia ausente de sus creencias o ideas delirantes. La conciencia puede variar dentro de un individuo en el curso de la enfermedad. Una conciencia más pobre ha sido vinculada a una peor evolución a largo plazo.
Hasta un 30% de los individuos con TOC tiene un trastorno de tics en la vida. Esto es más común en los varones con el inicio del TOC en la niñez. Estos individuos tienden a diferir de los que no tienen un historial de trastornos de tics en los temas de sus síntomas del TOC, en la comorbilidad, por supuesto, y en el patrón de transmisión familiar.
Referencia bibliográfica
Association, A. P. (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. España: Editorial Médica Panamericana.
Modelo de Alarma Interna y Regulación Emocional
En mi trabajo como psicóloga, utilizo un enfoque propio basado en la comprensión profunda de cómo funciona la mente, el cuerpo y la forma en la que aprendemos a reaccionar ante lo que percibimos como peligro.
A este enfoque lo denomino:
Modelo de Alarma Interna y Regulación Emocional