INHIBICIÓN SOCIAL - Psicóloga en Vecindario y online
Psicóloga María Jesús Suárez Duque
Atención psicológica en Vecindario y online
Psicóloga infantil, adolescentes, adultos y mayores
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Psicóloga en Vecindario y online especializada en Inhibición social
Aprende a sentirte más seguro/a en situaciones sociales, expresar lo que piensas con mayor
¿Sientes que te bloqueas socialmente?
La inhibición social puede hacer que te cueste expresarte, relacionarte con naturalidad o mostrar cómo eres realmente por miedo al juicio o a sentirte incómodo/a.
Quizá te ocurre que:
- Te cuesta iniciar conversaciones
- Evitas participar en grupos o reuniones
- Piensas demasiado antes de hablar
- Sientes bloqueo al expresarte
- Tienes miedo a hacer el ridículo o equivocarte
- Prefieres pasar desapercibido/a
Con el tiempo, esta dificultad puede generar inseguridad, ansiedad y aislamiento social.
¿Qué es la inhibición social?
La inhibición social es una dificultad para actuar o expresarse con espontaneidad en situaciones sociales debido al miedo al juicio, al rechazo o a sentirse evaluado/a por los demás.
Las personas con inhibición social suelen:
- controlar mucho lo que dicen o hacen
- sentir tensión en situaciones sociales
- evitar exponerse o llamar la atención
- experimentar inseguridad o ansiedad social
No significa falta de capacidad social ni debilidad personal. Muchas veces es una forma de protección aprendida ante experiencias de inseguridad, críticas o miedo al rechazo.
La buena noticia es que la inhibición social se puede trabajar y mejorar con ayuda psicológica.
Inhibición social en diferentes etapas de la vida
Infancia
En niños/as puede manifestarse como dificultad para participar en clase, hablar con desconocidos o integrarse en actividades grupales.
Adolescencia
La necesidad de aceptación social y el miedo al juicio suelen intensificar el bloqueo social y la inseguridad.
Adultez
En adultos, la inhibición social puede afectar a las relaciones personales, al ámbito laboral o a la capacidad de expresar opiniones y necesidades.
¿Cómo puedo ayudarte?
Como psicóloga en Vecindario y online, trabajo contigo para ayudarte a:
- Reducir el miedo al juicio de los demás
- Sentirte más seguro/a socialmente
- Expresarte con mayor naturalidad
- Mejorar tu autoestima
- Aprender habilidades sociales y asertividad
- Disminuir el bloqueo y la evitación social
La terapia se adapta a tus necesidades y ritmo personal.
Mi enfoque terapéutico
Trabajo desde un enfoque integrador basado en técnicas con evidencia científica:
- Terapia cognitivo-conductual
- Regulación emocional
- Trabajo de autoestima
- Entrenamiento en habilidades sociales
- Técnicas para reducir la ansiedad social
- Exposición gradual a situaciones sociales
El objetivo no es cambiar tu personalidad, sino ayudarte a sentirte más libre y cómodo/a en tus relaciones.
Terapia presencial en Vecindario y online
Puedes elegir la modalidad que mejor se adapte a ti:
Presencial en Vecindario
Un espacio seguro, cercano y confidencial donde trabajar tus dificultades sociales paso a paso.
Terapia online
Desde casa y con mayor comodidad, manteniendo la misma eficacia terapéutica.
Sobre mí
Soy psicóloga especializada en inhibición social, inseguridad y ansiedad social.
Te acompaño desde un espacio profesional y sin juicios para ayudarte a comprender lo que te ocurre y desarrollar una mayor seguridad personal y social.
¿QUÉ ES LA INHIBICIÓN SOCIAL?
La inhibición se define como vergüenza, miedo o freno que impide a una persona actuar de acuerdo a sus sentimientos, deseos o capacidades.
La inhibición emocional o social se produce como respuesta al afrontamiento disfuncional a estímulos que pueden ser muy intensos, nuevos o aversivos. Al afrontar alguno de estos estímulos se puede producir la suspensión o el bloqueo de una conducta habitual o una emoción. La persona hace esto, a veces de forma inconsciente, con el objetivo de evitar la angustia o el temor que algo o alguien le despierta.
La inhibición puede ser una respuesta normal ante una situación, y no es necesariamente algo patológico, pero cuando la restricción emocional o conductual es grande e influye en nuestro rendimiento o respuesta ante dicho estimulo pueden ser síntoma de una psicopatología.
En ocasiones pueden aparecer reacciones neuróticas producidas por un proceso de inhibición.
Hablamos de una conducta inhibida, cuando tenemos automatizada una secuencia de conductas o respuestas para resolver tareas o realizar alguna acción y, por alguna razón psicológica, se produce una interrupción de las mismas.
La inhibición proactiva se produce cuando algunos de los aprendizajes que ya están almacenados en nuestro cerebro ejercen algún tipo de interferencia en el aprendizaje nuevo, impidiendo que estos datos nuevos sean archivados y recordados.
La inhibición retroactiva surge cuando aprendizajes nuevos interfieren sobre algún aprendizaje ya almacenado en la memoria haciendo que estos últimos se olviden y no sean recordados.
¿Cuándo se manifiesta la inhibición?
La inhibición se manifiesta en funciones o conductas como la sexual, la locomoción, la nutrición y el trabajo profesional que se detienen o bloquean como consecuencia del afrontamiento disfuncional de unos estímulos determinados.
Uno de los puntos en los que se produce más frecuentemente una respuesta de inhibición es en la conducta sexual, pues muchas personas afrontan la sexualidad y las relaciones sexuales de una forma inadecuada.
Otras conductas en las que se suele manifestar una respuesta de inhibición son en las relaciones sociales. En las relaciones sociales no hay que confundir la inhibición social con timidez, a diferencia del tímido que no sabe qué hacer en las situaciones sociales y además no se atreve a hacer nada, el inhibido sabe lo que tiene que hacer, pero se bloquea y no se atreve o no puede hacerlo.
La inhibición se puede definir como un freno del comportamiento que impide a la persona responder reflexiva y adecuadamente ante un estímulo.
Ante un problema de inhibición social o emocional, es importante acudir a un psicólogo especialista, que realice un diagnóstico que permita evaluar si la inhibición padecida es un rasgo de nuestra personalidad o un síntoma asociado a alguna patología especifica.
Mediante esta evaluación, planificamos el tratamiento más adecuado para superar la inhibición. En este sentido, la terapia cognitiva ha demostrado su eficacia en el tratamiento de las conductas inhibidas.