Relaciones Tóxicas - Psicóloga en Vecindario y online

María Jesús Suárez Duque - Doctoralia.es

Reserva tu cita por WhatsApp 630723090 dejando los siguientes datos:

  • Nombre y apellidos
  • Modalidad: online o presencial
  • Día y hora
  • Online: Pago al realizar la reserva mediante Bizum o transferencia bancaria
  • Presencial: Bizum al realizar la reserva/Efectivo en consulta

Psicóloga en Vecindario especializada en relaciones tóxicas

Terapia psicológica para relaciones de pareja que generan sufrimiento

Hay relaciones en las que existe amor, pero también un profundo desgaste emocional.

Quizá discutís constantemente. Uno de los dos siente que el otro no le presta suficiente atención. Aparecen celos, inseguridad o desconfianza. Una discusión pequeña termina convirtiéndose en un enfrentamiento mucho mayor y ambos acabáis diciendo o haciendo cosas de las que después os arrepentís.

Puede haber amenazas de ruptura, separaciones temporales y reconciliaciones.

Durante unos días parece que todo vuelve a estar bien.

Hasta que ocurre algo y comienza nuevamente el mismo ciclo.

Si reconoces vuestra relación en estas situaciones, acudir a una psicóloga en Vecindario especializada en relaciones tóxicas y conflictos de pareja puede ayudaros a comprender qué está ocurriendo y, sobre todo, por qué seguís repitiendo una dinámica que hace sufrir a ambos.

¿Qué entendemos por una relación tóxica?

“Relación tóxica” es una expresión muy utilizada, pero psicológicamente puede resultar demasiado general.

No todas las relaciones conflictivas funcionan de la misma manera.

Por eso, en consulta no se trata de buscar quién es “la persona tóxica”, sino de identificar qué comportamientos y patrones relacionales están generando sufrimiento.

Pueden aparecer:

  • Celos frecuentes
  • Desconfianza
  • Dependencia emocional
  • Miedo al abandono
  • Necesidad de control
  • Discusiones constantes
  • Reproches sobre situaciones pasadas
  • Dificultad para pedir afecto
  • Necesidad constante de atención
  • Distanciamiento emocional
  • Problemas de comunicación
  • Rupturas y reconciliaciones frecuentes
  • Conductas impulsivas durante las discusiones
  • Insultos o descalificaciones
  • Silencios prolongados después de los conflictos
  • Infidelidad o pérdida de confianza
  • Dificultad para poner límites

Identificar el patrón concreto es fundamental porque la intervención psicológica dependerá de qué está manteniendo el problema en esa pareja.

¿Por qué discutimos siempre por lo mismo?

Muchas parejas llegan a consulta diciendo:

“Siempre terminamos discutiendo por lo mismo.”

Sin embargo, aquello por lo que aparentemente discuten no siempre es el verdadero problema.

Detrás de una discusión por un mensaje, una salida con amigos, las redes sociales, llegar tarde o no contestar al teléfono pueden existir emociones mucho más profundas.

Por ejemplo:

“Tengo miedo de que dejes de quererme.”

“Siento que no soy importante para ti.”

“Tengo miedo de que encuentres a otra persona.”

“Siento que nunca es suficiente lo que hago.”

“Cuando discutimos necesito alejarme porque me siento desbordado.”

Cuando estas necesidades y emociones no consiguen expresarse adecuadamente, pueden aparecer mediante reproches, exigencias, distanciamiento, enfado o control.

El ciclo que mantiene una relación conflictiva

En terapia de pareja resulta especialmente importante identificar el ciclo que se repite entre ambos.

Imaginemos que una persona tiene miedo de perder a su pareja.

Ante una situación que interpreta como amenaza puede buscar confirmación, hacer preguntas repetidamente o reclamar más atención.

La otra persona puede sentirse controlada o presionada.

Como consecuencia, se distancia.

Pero ese distanciamiento aumenta todavía más el miedo de la primera persona.

Entonces pregunta más, reclama más o se enfada.

La otra persona se distancia todavía más.

Finalmente, ambos terminan confirmando sus propios temores:

Uno piensa:

“Sabía que no le importaba.”

Y el otro:

“Haga lo que haga nunca es suficiente.”

El problema deja de ser únicamente aquello que desencadenó la discusión.

El propio ciclo comienza a mantener el conflicto.

Celos e inseguridad emocional en la pareja

Los celos pueden aparecer ocasionalmente en una relación sin convertirse necesariamente en un problema.

Sin embargo, cuando son frecuentes e intensos pueden deteriorar profundamente la convivencia.

La persona puede necesitar saber constantemente dónde está su pareja, con quién habla o qué hace.

Puede interpretar determinadas conductas como señales de una posible infidelidad o pérdida de interés.

Aparecen preguntas, comprobaciones y discusiones.

En terapia resulta importante comprender qué está alimentando esos celos.

En algunas personas existe un intenso miedo al abandono.

En otras aparecen experiencias anteriores de infidelidad, inseguridad personal, dificultades para confiar o experiencias relacionales previas que continúan influyendo en la relación actual.

Trabajar únicamente sobre la discusión del momento puede ser insuficiente si no comprendemos qué está activando emocionalmente a la persona.

Dependencia emocional: “sé que me hace daño, pero no puedo dejarlo”

Otra situación frecuente es sentirse incapaz de abandonar una relación que produce un intenso sufrimiento.

La persona puede haber pensado muchas veces en terminar.

Incluso puede haberlo hecho.

Pero cuando percibe realmente la posibilidad de perder a su pareja aparece una angustia muy intensa.

Entonces vuelve.

Después llega una nueva etapa de acercamiento y reconciliación.

Durante un tiempo parece que la relación ha cambiado.

Hasta que reaparecen los conflictos.

Cuando este patrón se repite, puede ser importante trabajar aspectos relacionados con la dependencia emocional, el miedo al abandono, la autoestima, los límites y la regulación emocional.

Rupturas y reconciliaciones constantes

Algunas parejas viven en una sucesión de separaciones y reconciliaciones.

Después de una discusión uno dice:

“Se acabó.”

Horas o días después aparecen el miedo a perder al otro, los mensajes, las promesas y el acercamiento.

La reconciliación produce un enorme alivio.

Ese alivio puede interpretarse como:

“Ahora sí estamos bien.”

Pero sentirse bien nuevamente no significa necesariamente que el problema que provocó la crisis haya desaparecido.

Si el patrón relacional continúa siendo el mismo, una nueva situación puede volver a activar el conflicto.

Cuando la relación pasa rápidamente del amor al conflicto

Algunas parejas describen su relación como extremadamente intensa.

Cuando están bien sienten una gran conexión.

Pero cuando surge un problema pueden pasar rápidamente al enfado, los reproches, la desesperación o el miedo a perderse.

Esta intensidad puede resultar emocionalmente agotadora para ambos.

La terapia psicológica puede ayudar a aprender a identificar las señales iniciales de activación emocional antes de llegar al punto en el que ninguno consigue escuchar al otro.

¿Qué ocurre cuando aparecen insultos o agresividad?

Cuando una discusión aumenta progresivamente de intensidad pueden aparecer conductas que requieren una valoración específica.

Gritos, insultos, humillaciones, amenazas, romper objetos, empujones u otras formas de agresión no deberían normalizarse como una manera habitual de discutir.

Cuando existe violencia, intimidación, coerción o miedo, la prioridad es valorar la seguridad de las personas implicadas.

La terapia de pareja conjunta no siempre es adecuada cuando existe violencia dentro de la relación.

Por eso, antes de iniciar determinadas intervenciones es necesario evaluar qué está ocurriendo realmente.

Terapia para relaciones tóxicas en Vecindario

¿Cómo se trabaja en consulta?

Durante las primeras sesiones necesitamos comprender la historia de la relación y cómo habéis llegado a la situación actual.

Exploramos aspectos como:

  • Cómo comenzó vuestra relación
  • Cuándo empezaron los problemas
  • Qué conflictos se repiten
  • Qué suele desencadenar las discusiones
  • Cómo reacciona cada uno
  • Qué ocurre cuando aumenta el enfado
  • Cómo terminan las discusiones
  • Qué sucede después
  • Cómo os reconciliáis
  • Qué necesita cada miembro de la pareja
  • Qué situaciones del pasado continúan afectando al presente
  • Qué espera cada uno de la relación

No se trata únicamente de saber qué ocurrió en la última discusión.

Necesitamos comprender el patrón completo.

No busco quién tiene la culpa

Una preocupación habitual al acudir a terapia de pareja es pensar que el psicólogo terminará dando la razón a uno de los dos.

Ese no es el objetivo.

Cada miembro de la pareja necesita poder explicar cómo está viviendo la relación.

Una misma situación puede tener significados emocionales muy diferentes para cada persona.

Mi trabajo consiste en ayudaros a comprender esas diferencias y, especialmente, identificar cómo las respuestas de uno influyen en las respuestas del otro.

La finalidad no es establecer un ganador de la discusión.

Es comprender qué está ocurriendo entre vosotros.

Aprender a detener una discusión antes de perder el control

Uno de los objetivos puede ser aprender a reconocer cuándo el nivel de activación emocional está aumentando.

Cuando estamos muy enfadados, asustados o emocionalmente desbordados resulta mucho más difícil escuchar, interpretar adecuadamente lo que el otro está diciendo y responder de manera reflexiva.

Por eso puede ser necesario trabajar:

  • Regulación emocional
  • Comunicación
  • Escucha
  • Validación
  • Expresión de necesidades
  • Manejo del enfado
  • Resolución de conflictos
  • Límites
  • Confianza
  • Celos
  • Apego
  • Dependencia emocional

El objetivo es que la pareja pueda desarrollar alternativas a los patrones que actualmente terminan generando enfrentamiento.

¿Y si el problema necesita también terapia individual?

En algunas situaciones, además del trabajo de pareja, puede resultar conveniente abordar determinadas dificultades de manera individual.

Por ejemplo, cuando existen celos muy intensos, miedo al abandono, experiencias traumáticas anteriores, problemas importantes de autoestima o dificultades significativas para regular las emociones.

Esto se valora individualmente.

No todas las parejas necesitan el mismo tipo de intervención.

¿La terapia puede salvar nuestra relación?

La finalidad de la terapia no es mantener todas las relaciones a cualquier precio.

Tampoco puedo garantizar que una pareja permanezca junta.

El proceso terapéutico puede ayudar a comprender mejor qué está ocurriendo, modificar determinadas dinámicas y valorar qué necesita cada miembro de la pareja.

Algunas parejas consiguen reconstruir su relación.

Otras utilizan el proceso para tomar decisiones importantes sobre su futuro.

En ambos casos, el objetivo es favorecer una comprensión más profunda y decisiones menos condicionadas por el momento de máxima activación emocional.

Psicóloga en Vecindario para relaciones tóxicas: preguntas frecuentes

¿Puedo acudir yo sola aunque mi pareja no quiera venir?

Sí. Si tu pareja no quiere realizar terapia conjunta, puedes solicitar atención psicológica individual para trabajar cómo te está afectando la relación, tus propias dificultades emocionales y las decisiones que necesites valorar.

¿Trabajas los celos dentro de la terapia de pareja?

Sí. Cuando los celos están afectando a la relación se puede explorar qué los desencadena y qué factores pueden estar manteniéndolos.

¿Podemos acudir si estamos pensando en separarnos?

Sí. Algunas parejas solicitan ayuda precisamente porque no saben si quieren continuar juntas. El proceso puede ayudar a clarificar qué está ocurriendo y qué necesita cada persona.

¿Y si ha habido una infidelidad?

También puede abordarse. Será necesario valorar cómo ha afectado a la confianza, qué situación existe actualmente y qué desea hacer cada miembro de la pareja.

¿Qué ocurre si hay agresiones?

Cuando existen agresiones, intimidación o miedo es necesario valorar específicamente la situación y la seguridad. La terapia conjunta puede estar contraindicada en determinadas situaciones de violencia.

¿Atiendes presencialmente en Vecindario?

Sí. Realizo atención psicológica y terapia de pareja presencial en Vecindario, Gran Canaria.

Psicóloga en Vecindario especializada en relaciones tóxicas y conflictos de pareja

Si vuestra relación se ha convertido en una sucesión de celos, discusiones, desconfianza, control, distanciamiento, rupturas y reconciliaciones, puede ser el momento de intentar comprender el problema desde otra perspectiva.

A veces la pregunta no es:

“¿Quién tiene la culpa?”

Sino:

“¿Qué nos ocurre para terminar una y otra vez exactamente en el mismo lugar?”

Identificar ese ciclo puede ser el primer paso para empezar a cambiarlo.

Puedes solicitar una primera consulta de terapia de pareja presencial en Vecindario, Gran Canaria, para realizar una valoración de vuestra situación.

María Jesús Suárez Duque
Psicóloga General Sanitaria
Terapia de pareja en Vecindario · Gran Canaria