IDENTIDAD Y PSICOPATOLOGÍA - Psicóloga en Vecindario y online
Psicóloga María Jesús Suárez Duque
Atención psicológica en Vecindario y online
Psicóloga infantil, adolescentes, adultos y mayores
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Identidad y psicopatología: cuando no sabes quién eres, qué quieres o por qué reaccionas así
Psicóloga online y en Vecindario especializada en identidad, regulación emocional, trauma y dificultades psicológicas relacionadas con el sentido de uno mismo
Hay personas que llegan a terapia porque tienen ansiedad, tristeza, problemas en sus relaciones o dificultades para regular sus emociones. Sin embargo, detrás de estos síntomas aparece en ocasiones una pregunta más profunda:
«¿Quién soy realmente?»
Otras veces las preguntas son diferentes:
«¿Por qué cambio tanto dependiendo de la persona con la que estoy?»
«¿Por qué sé racionalmente lo que quiero, pero termino haciendo justo lo contrario?»
«¿Por qué necesito tanto la aprobación de los demás?»
«¿Por qué siento que llevo toda la vida adaptándome a lo que esperan de mí?»
«¿Por qué hay momentos en los que no me reconozco?»
La identidad es mucho más que saber describir nuestra personalidad. Incluye la percepción que tenemos de nosotros mismos, nuestra historia, nuestros valores, nuestras necesidades, nuestros vínculos, la relación con nuestro cuerpo y nuestras emociones y la sensación de continuidad entre quienes hemos sido, quienes somos actualmente y quienes queremos llegar a ser.
Cuando estos elementos resultan difíciles de integrar, pueden aparecer diferentes formas de sufrimiento psicológico.
¿Qué entendemos por identidad en psicología?
La identidad se construye progresivamente a lo largo de la vida.
Desde los primeros años comenzamos a desarrollar representaciones acerca de nosotros mismos, de los demás y de las relaciones. Las experiencias familiares, los vínculos afectivos, el aprendizaje emocional, las relaciones sociales, las experiencias adversas y las diferentes etapas vitales participan en este proceso.
Nuestra identidad incluye, entre otros aspectos:
- la imagen que tenemos de nosotros mismos;
- nuestras necesidades y deseos;
- nuestros valores;
- la percepción de nuestras capacidades y limitaciones;
- nuestra historia autobiográfica;
- nuestra forma de relacionarnos;
- la manera en que interpretamos nuestras emociones;
- nuestras expectativas sobre los demás;
- nuestros proyectos vitales;
- y la sensación de seguir siendo nosotros mismos a pesar de los cambios que experimentamos.
Por ello, tener una identidad integrada no significa permanecer siempre igual. Una identidad psicológicamente flexible permite cambiar, aprender y evolucionar conservando una cierta sensación de continuidad personal.
¿Qué relación existe entre identidad y psicopatología?
Las dificultades relacionadas con la identidad pueden aparecer asociadas a problemas psicológicos muy diferentes y con distintos grados de intensidad.
Una persona puede experimentar inseguridad sobre quién es sin presentar necesariamente un trastorno psicológico. También existen etapas vitales —como la adolescencia, determinadas crisis de pareja, una separación, la maternidad o paternidad, los cambios profesionales, las pérdidas o la llegada a determinadas edades— que pueden provocar una revisión profunda de la propia identidad.
En otros casos, las dificultades son más persistentes y pueden estar relacionadas con experiencias adversas, problemas de apego, trauma, dificultades importantes de regulación emocional, disociación o determinados trastornos de personalidad.
Por tanto, una dificultad de identidad no constituye por sí misma un diagnóstico. Es necesario comprender qué le ocurre concretamente a cada persona, desde cuándo, en qué contextos aparece y qué repercusiones tiene en su vida.
Cuando hemos aprendido a ser lo que los demás necesitan
Algunas personas han desarrollado gran parte de su identidad adaptándose al entorno.
Desde edades tempranas pudieron aprender que para recibir afecto, evitar conflictos o sentirse seguras tenían que comportarse de determinada manera: ser responsables, no enfadarse, cuidar de los demás, no molestar, obtener buenos resultados, esconder determinadas emociones o cumplir las expectativas familiares.
La adaptación pudo resultar útil en aquel momento.
El problema aparece cuando, años después, la persona sabe perfectamente lo que necesitan los demás pero tiene enormes dificultades para reconocer qué necesita ella.
Puede entonces aparecer una sensación de vacío, dependencia de la aprobación externa o dificultad para tomar decisiones sin consultar continuamente qué piensan los demás.
Identidad, autoestima y necesidad de aprobación
La autoestima y la identidad están relacionadas, pero no son exactamente lo mismo.
Podemos trabajar para mejorar nuestra valoración personal y, sin embargo, continuar sin tener claro quiénes somos, qué queremos o cuáles son nuestros límites.
Cuando la percepción de uno mismo depende excesivamente de la respuesta externa, la identidad puede volverse especialmente vulnerable a la crítica, al rechazo o al abandono.
La persona puede sentirse segura mientras recibe reconocimiento y experimentar una profunda inseguridad cuando deja de recibirlo.
Por ello, el trabajo psicológico no siempre consiste únicamente en «aumentar la autoestima». En determinadas situaciones es necesario profundizar en la construcción de una identidad más estable, flexible y coherente con las propias necesidades y valores.
Identidad, relaciones de pareja y dependencia emocional
Las relaciones afectivas pueden convertirse en uno de los lugares donde con mayor claridad aparecen las dificultades relacionadas con la identidad.
Algunas personas comienzan progresivamente a abandonar amistades, intereses, actividades, opiniones o proyectos personales para adaptarse a la relación.
La pareja termina ocupando una parte tan importante de su identidad que una ruptura puede generar no solamente dolor por la pérdida de la persona, sino también una sensación mucho más profunda:
«Sin esta relación ya no sé quién soy».
En estos casos, la intervención psicológica puede implicar trabajar tanto el duelo y la relación afectiva como la recuperación de espacios personales, necesidades, límites, valores y proyectos propios.
Identidad y trauma psicológico
Las experiencias traumáticas pueden afectar a la forma en que una persona se percibe a sí misma, interpreta sus emociones y establece relaciones con los demás.
Esto resulta especialmente relevante cuando las experiencias adversas se producen repetidamente o durante etapas importantes del desarrollo.
La persona puede haber aprendido ideas acerca de sí misma como:
«No soy suficiente».
«Tengo que estar pendiente de los demás».
«No puedo confiar en nadie».
«Si pongo límites, me abandonarán».
«Tengo que controlarlo todo para estar segura».
Estas conclusiones pueden permanecer durante años y organizar determinadas formas de relacionarse incluso cuando las circunstancias que les dieron origen ya no existen.
La terapia permite explorar estas experiencias sin reducir a la persona a aquello que le ocurrió.
Haber desarrollado determinadas respuestas para sobrevivir o adaptarse a una etapa de nuestra vida no significa que esas respuestas tengan que definir permanentemente quiénes somos.
Identidad y disociación
En determinadas personas que han vivido situaciones altamente estresantes o traumáticas pueden aparecer experiencias de desconexión.
Pueden sentir extrañeza respecto de sí mismas, experimentar el entorno como irreal, tener dificultades para conectar con determinadas emociones o percibir contradicciones importantes entre diferentes estados internos.
La disociación comprende fenómenos diversos y requiere una evaluación cuidadosa. Tener ocasionalmente una sensación de desconexión no significa necesariamente presentar un trastorno disociativo.
Cuando estos fenómenos son frecuentes, intensos o interfieren significativamente en la vida cotidiana, es recomendable realizar una evaluación psicológica individualizada.
¿Qué señales pueden indicar dificultades relacionadas con la identidad?
Algunas personas que acuden a terapia describen experiencias como:
- no saber realmente qué quieren;
- cambiar excesivamente según las personas con las que se relacionan;
- necesitar constantemente aprobación;
- sentir un vacío persistente;
- tener dificultades para identificar sus propias necesidades;
- experimentar una gran inseguridad ante las decisiones;
- sentirse culpables cuando ponen límites;
- mantener relaciones que les hacen daño por miedo a quedarse solas;
- sentir que han vivido según las expectativas de los demás;
- no reconocerse después de una ruptura, pérdida o cambio vital;
- experimentar contradicciones internas difíciles de comprender;
- o preguntarse repetidamente quiénes son realmente.
Estas experiencias pueden tener causas muy diferentes. Por eso no deben utilizarse como una lista para autodiagnosticarse.
¿Cómo trabajo las dificultades de identidad en terapia psicológica?
Como Psicóloga General Sanitaria, trabajo desde un enfoque integrativo adaptado a la historia, necesidades y características de cada persona.
El objetivo no consiste en decirte quién tienes que ser ni en sustituir unas expectativas externas por otras.
El proceso terapéutico puede ayudarte a comprender cómo se ha construido tu manera actual de percibirte, qué estrategias fueron necesarias en determinados momentos de tu vida y cuáles continúan siendo útiles o han empezado a limitarte.
Dependiendo de cada caso, podemos trabajar aspectos relacionados con:
Autoconocimiento y valores. Diferenciar lo que realmente es importante para ti de aquello que has aprendido que debería serlo.
Regulación emocional. Aprender a reconocer, comprender y manejar emociones intensas sin que sean ellas quienes determinen automáticamente tus decisiones.
Apego y relaciones. Explorar patrones relacionales que pueden repetirse en diferentes etapas de tu vida.
Trauma y experiencias adversas. Comprender cómo determinadas experiencias pueden haber influido en la imagen que construiste de ti y de los demás.
Esquemas y patrones aprendidos. Identificar creencias profundas y estrategias de adaptación que continúan condicionando tu comportamiento.
Partes o estados internos. Comprender aparentes contradicciones internas sin interpretarlas automáticamente como defectos personales.
Límites y relaciones interpersonales. Aprender a mantener vínculos significativos sin tener que renunciar constantemente a tus propias necesidades.
El propósito es favorecer una identidad más integrada y flexible que permita relacionarte contigo y con los demás desde una mayor comprensión de tus necesidades, valores y elecciones.
Psicóloga especializada en identidad y psicopatología online y en Vecindario
Si tienes dificultades para saber quién eres, sientes que has construido gran parte de tu vida alrededor de las necesidades de otras personas o determinados acontecimientos han cambiado profundamente la manera en que te percibes, la terapia psicológica puede ayudarte a comprender qué está ocurriendo.
Atiendo presencialmente en Vecindario, Gran Canaria, y también realizo terapia psicológica online.
El proceso comienza con una evaluación individualizada. No se trata de encajar tu experiencia en una etiqueta diagnóstica, sino de comprender tu historia, las dificultades actuales y los factores que pueden estar manteniendo el malestar.
Solicita una primera consulta
Puedes contactar conmigo para solicitar información o concertar una primera sesión de psicología online o presencial en Vecindario.
En esa primera valoración podremos explorar qué está ocurriendo y determinar qué tipo de intervención psicológica puede resultar más adecuada para tu situación.
Preguntas frecuentes sobre identidad y psicopatología
¿Tener una crisis de identidad significa tener un trastorno psicológico?
No. Las dudas o cambios relacionados con la identidad pueden aparecer en diferentes momentos de la vida sin que exista necesariamente un trastorno mental. Su significado depende de la intensidad, duración, contexto y repercusión que tengan sobre el funcionamiento de la persona.
¿El trauma puede afectar a la identidad?
Sí. Determinadas experiencias traumáticas, especialmente cuando son repetidas o se producen durante etapas importantes del desarrollo, pueden influir en la percepción de uno mismo, la regulación emocional y las relaciones interpersonales. Esto no significa que toda dificultad de identidad tenga necesariamente un origen traumático.
¿La dependencia emocional está relacionada con la identidad?
Puede estarlo en algunos casos. Cuando la propia valoración, seguridad o proyecto vital dependen excesivamente de una relación, puede ser necesario trabajar no solamente la relación afectiva, sino también autonomía, límites, necesidades, valores e identidad personal.
¿Se puede trabajar la identidad en terapia?
Sí. La terapia puede ayudar a comprender cómo se ha construido la percepción de uno mismo, identificar patrones aprendidos y desarrollar formas más flexibles y coherentes de relacionarse con las propias emociones, necesidades, valores y relaciones.
¿Puedo realizar esta terapia online?
Sí. Ofrezco atención psicológica online, además de consulta presencial en Vecindario, Gran Canaria.