Ansiedad infantil - Psicóloga en Vecindario y online
Psicóloga infantil María Jesús Suárez Duque
Atención psicológica en Vecindario y online
Psicóloga infantil, adolescentes, adultos y mayores
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Psicóloga infantil en Vecindario especializada en ansiedad infantil
Si tu hijo o hija vive con miedos frecuentes, preocupaciones excesivas, evita determinadas situaciones o necesita constantemente sentirse seguro, puede estar atravesando un problema de ansiedad infantil.
Soy María Jesús Suárez Duque, Psicóloga General Sanitaria y educadora social, y ofrezco atención psicológica infantil presencial en Vecindario, Gran Canaria, para niños y familias que necesitan ayuda ante problemas de ansiedad, miedos y dificultades emocionales.
Antes de iniciar cualquier tratamiento realizo una evaluación para comprender qué está ocurriendo, cómo está afectando la ansiedad al menor y qué factores pueden estar contribuyendo a mantenerla.
Ansiedad infantil: cuando el miedo empieza a limitar al niño
Sentir miedo es normal durante la infancia.
Los niños atraviesan diferentes etapas en las que pueden aparecer miedo a separarse de sus padres, a dormir solos, a determinados animales, a la oscuridad, a equivocarse o a relacionarse con personas desconocidas.
El problema aparece cuando ese miedo es especialmente intenso, persiste en el tiempo o empieza a interferir en actividades que anteriormente el niño podía realizar.
Por ejemplo, puede comenzar a evitar el colegio, determinadas actividades, quedarse con otras personas, dormir solo, participar en clase o relacionarse con otros niños.
En estas situaciones puede ser conveniente realizar una evaluación psicológica infantil.
¿Cómo se manifiesta la ansiedad en los niños?
La ansiedad infantil no siempre se expresa diciendo «tengo ansiedad».
De hecho, muchos niños tienen dificultades para identificar o explicar lo que están sintiendo.
Puede manifestarse mediante:
- Miedos intensos o persistentes.
- Preocupaciones frecuentes.
- Necesidad constante de preguntar si todo va a estar bien.
- Miedo a separarse de los padres.
- Rechazo a acudir al colegio.
- Evitación de actividades sociales.
- Miedo a hablar delante de otras personas.
- Bloqueo ante determinadas situaciones.
- Irritabilidad.
- Llanto frecuente.
- Dificultades para dormir.
- Pesadillas o miedo a dormir solo.
- Perfeccionismo y miedo excesivo a equivocarse.
- Dolores de barriga o de cabeza asociados a situaciones de estrés.
- Náuseas, sensación de mareo u otras molestias físicas.
- Necesidad excesiva de controlar determinadas situaciones.
La presencia de alguno de estos comportamientos no significa necesariamente que exista un problema de ansiedad. Es necesario valorar el conjunto de síntomas, su intensidad, duración y repercusión en la vida del menor.
Ansiedad generalizada infantil
Algunos niños parecen preocuparse por casi todo.
Pueden anticipar continuamente posibles problemas relacionados con el colegio, los estudios, la familia, la salud o situaciones que todavía no han ocurrido.
En ocasiones preguntan repetidamente a los adultos para obtener tranquilidad:
«¿Seguro que no va a pasar nada?»
«¿Seguro que vas a venir a buscarme?»
«¿Y si me equivoco?»
«¿Y si me pongo enfermo?»
La tranquilidad que reciben puede reducir momentáneamente su ansiedad, pero cuando necesitan obtenerla continuamente puede terminar convirtiéndose en parte del propio problema.
Ansiedad por separación
En la ansiedad por separación, el niño experimenta un miedo intenso cuando tiene que alejarse de sus figuras de referencia.
Puede tener dificultades para quedarse con familiares, acudir al colegio, dormir fuera de casa o realizar actividades sin sus padres.
En algunos casos aparecen pensamientos sobre la posibilidad de que ocurra algo malo mientras están separados.
La intervención busca ayudar al menor a desarrollar progresivamente mayor seguridad y autonomía, trabajando también con la familia cuando sea necesario.
Ansiedad social en niños
Un niño con ansiedad social puede sentir un miedo intenso ante situaciones en las que cree que puede ser observado, evaluado o juzgado.
Puede evitar participar en clase, hablar con otros niños, realizar actividades delante de otras personas o acudir a cumpleaños y situaciones sociales.
A veces estas dificultades se interpretan simplemente como timidez.
Sin embargo, cuando el miedo provoca un sufrimiento significativo o limita su vida cotidiana, conviene valorar si existe un problema de ansiedad que necesite intervención.
Mutismo selectivo
Algunos niños hablan con normalidad en casa o con personas de confianza, pero presentan grandes dificultades para hablar en otros contextos, especialmente en el colegio.
El mutismo selectivo suele estar estrechamente relacionado con la ansiedad.
No significa necesariamente que el niño no quiera hablar. En determinadas situaciones puede experimentar un bloqueo que dificulta considerablemente la comunicación.
Presionarlo, insistir continuamente para que responda o convertir el habla en el centro de atención puede aumentar su ansiedad.
La intervención debe realizarse progresivamente y, cuando sea necesario, coordinando las actuaciones de familia, psicóloga y centro educativo.
Miedos y fobias infantiles
Miedo a los animales, médicos, vómitos, enfermedades, oscuridad, tormentas u otras situaciones puede aparecer durante la infancia.
Cuando estos miedos alcanzan una intensidad elevada, el niño puede comenzar a organizar su vida alrededor de la evitación.
En algunos casos incluso toda la familia termina adaptándose para impedir que el menor se encuentre con aquello que teme.
La evaluación permite determinar qué está manteniendo ese miedo y establecer una intervención progresiva adaptada al niño.
Dolor de barriga, náuseas y otros síntomas físicos
La ansiedad infantil también puede expresarse a través del cuerpo.
Algunos niños presentan dolores abdominales, náuseas, dolores de cabeza, mareos o necesidad frecuente de acudir al baño antes de determinadas situaciones.
Los síntomas físicos son reales y siempre deben valorarse adecuadamente.
Una vez descartadas o atendidas las posibles causas médicas, puede explorarse si existe una relación entre determinadas situaciones, pensamientos, emociones y la aparición o intensificación de esos síntomas.
Cuando evitar hace que el miedo aumente
La evitación es uno de los mecanismos que pueden contribuir a mantener la ansiedad.
Cuando un niño evita una situación que teme, siente alivio.
Ese alivio puede reforzar la idea de que realmente necesitaba escapar de la situación para estar seguro.
Poco a poco pueden aparecer nuevas evitaciones.
Por ello, parte del tratamiento puede consistir en ayudar al niño a aproximarse progresivamente a aquello que teme, siempre de manera planificada y adaptada a su edad y circunstancias.
No se trata de obligarlo bruscamente a enfrentarse a sus miedos.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo si tiene ansiedad?
Cuando un niño tiene miedo, es comprensible que sus padres intenten protegerlo y tranquilizarlo.
Sin embargo, responder continuamente a sus preguntas buscando eliminar cualquier incertidumbre, permitir sistemáticamente que evite aquello que teme o modificar toda la dinámica familiar alrededor de su ansiedad puede mantener involuntariamente el problema.
Por eso, el tratamiento de la ansiedad infantil puede incluir también orientación a madres, padres o responsables del menor.
El objetivo es aprender a validar lo que siente el niño y acompañarlo sin reforzar innecesariamente sus conductas de evitación.
Evaluación de la ansiedad infantil en Vecindario
Antes de establecer un tratamiento realizo una evaluación individualizada.
Dependiendo de la edad del niño y del motivo de consulta, esta evaluación puede incluir:
- Entrevista con los progenitores o responsables.
- Sesiones individuales con el menor.
- Observación clínica.
- Evaluación de las situaciones que desencadenan la ansiedad.
- Análisis de las conductas de evitación.
- Valoración del contexto familiar.
- Información sobre el funcionamiento escolar y social.
- Cuestionarios o instrumentos psicológicos cuando estén indicados.
Cuando resulta necesario y existe la correspondiente autorización, también puede ser útil recoger información del centro educativo.
La finalidad es comprender qué le ocurre a ese niño concreto, en lugar de aplicar automáticamente el mismo tratamiento a todos los menores que presentan ansiedad.
Tratamiento psicológico de la ansiedad infantil en Vecindario
Trabajo desde un enfoque psicológico integrativo, adaptando las estrategias terapéuticas a las necesidades de cada menor.
Dependiendo del caso, la intervención puede incorporar educación emocional, identificación de pensamientos y preocupaciones, regulación emocional, estrategias de afrontamiento, reducción progresiva de las conductas de evitación, exposición gradual cuando esté indicada y orientación familiar.
También se trabaja para que el niño pueda desarrollar progresivamente una mayor sensación de capacidad ante aquellas situaciones que anteriormente percibía como amenazantes.
Psicóloga infantil en Vecindario para niños con ansiedad
Si los miedos o preocupaciones de tu hijo están empezando a afectar a su bienestar, sus relaciones, el colegio o la vida familiar, una primera evaluación puede ayudar a comprender qué está sucediendo.
La consulta presencial se encuentra en Vecindario, Santa Lucía de Tirajana, Gran Canaria.
Preguntas frecuentes sobre ansiedad infantil
¿Cómo sé si la ansiedad de mi hijo necesita tratamiento?
Conviene solicitar una valoración cuando el miedo o las preocupaciones son intensos, persisten en el tiempo o empiezan a limitar significativamente la vida escolar, familiar o social del menor.
¿Los dolores de barriga pueden estar relacionados con la ansiedad?
En algunos niños existe relación entre las situaciones de ansiedad y determinados síntomas físicos. No obstante, las molestias físicas deben valorarse médicamente cuando corresponda antes de atribuirlas exclusivamente a factores psicológicos.
¿Trabajas con ansiedad por separación?
Sí. Se evalúan las circunstancias concretas del menor y se establece una intervención progresiva adaptada a su edad y situación familiar.
¿Atiendes casos de ansiedad social infantil?
Sí. Cuando el miedo a relacionarse, participar o sentirse observado está limitando al niño, puede realizarse una evaluación específica de estas dificultades.
¿Trabajas con mutismo selectivo?
Sí. El mutismo selectivo requiere comprender las situaciones en las que el niño puede hablar y aquellas en las que aparece el bloqueo, evitando presionarlo innecesariamente y trabajando progresivamente sobre la ansiedad.
¿Los padres participan en el tratamiento?
Cuando resulta necesario, sí. En ansiedad infantil, la orientación familiar puede ser una parte importante del proceso terapéutico.
¿Dónde se realiza la consulta?
La atención psicológica infantil presencial se realiza en Vecindario, Gran Canaria.
Solicita una primera consulta de ansiedad infantil en Vecindario
Si observas que tu hijo o hija vive con miedo, preocupación o ansiedad y estas dificultades están empezando a condicionar su vida cotidiana, puedes solicitar una primera consulta para realizar una valoración.
María Jesús Suárez Duque
Psicóloga General Sanitaria y educadora social
Psicóloga infantil en Vecindario especializada en ansiedad infantil
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